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Alcalá de Guadaíra
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11 mayo, 2016

Alcalá de Guadaíra, el valor de nuestra tierra

Molino en primavera - Alcalá de Guadaíra - Foto de Ignacio Jurado Sánchez

Un zapato lleno de albero de Javier Barón, un ornamento regionalista de Aníbal González, un burro cargado de pan, un dolmen prehistórico, un tren serpenteando junto a una harinera, un molino bailando con el agua, una gota de aceite que baña una torta de Alcalá. Un pintor al amanecer, el legado de Juan Talavera, un “quejío” de Joaquín de la Paula, una mujer escogedora en un almacén de aceitunas, la frescura de una cueva, un Judío en la madrugada, un barrio torero donde ya no existe una plaza de toros, la gracia de “Er Pata”. Un carismático auditorio, un emergente barrio de San Miguel, una novia en el Águila, un molino subterráneo que da puerta a un submundo bajo nuestros pies, una reunión de puentes, un pulmón y un camino que dibujan unos pinares. Un niño en la plaza del derribo, una fachada “encalá”, un obrero de Pablo VI, una muralla imponente, un adoquín de la calle de la mina y un sinfín de valores patrimoniales históricos, naturales, humanos y culturales que le confieren a Alcalá de Guadaíra la singularidad que le caracteriza.

Una ciudad a caballo entre la tradición y la industria. En Alcalá, donde se ubica la sede de nuestra empresa Ingeniura, habitan 75.000 personas. Se encuentra en el área metropolitana de Sevilla y se une a la capital a través de un cordón industrial, de los más importantes de Andalucía por su notable repercusión en el PIB. Su extensa superficie y su situación estratégica la hacen ser un referente para la implantación de nuevas industrias, de la misma forma que ha sido el cementerio de otras tantas en los últimos tiempos.

En este blog focalizaremos nuestra visión sobre el municipio, principalmente sobre las innumerables posibilidades turísticas. Es evidente que nos encontramos en un momento de inestabilidad política, que existen intenciones, que hay mucho hecho y que queda mucho por hacer. Mientras tanto, se da una aplastante realidad: hay una gran parte del patrimonio que necesita ser puesta en valor como agua de mayo, al igual que ya se ha hecho con otra parte.

Como es bien sabido, se requiere mejorar o emprender, según se mire, un conjunto de acciones cuya repercusión resulte en altas cotas de afluencia de visitantes, favoreciendo el mantenimiento y la conservación del patrimonio, generando recursos en el municipio y, en definitiva, poniendo en valor lo que tenemos para que, junto a otros sectores, la única ruina que haya en esta ciudad sea la de Gandul, siempre bajo las premisas de la sostenibilidad y del respeto y la fidelidad a nuestra historia.

Una madeja difícil de desenredar, pero que quizás con una iniciativa público-privada pueda establecer un plan estratégico que sirva de base para crear las líneas de trabajo, en colaboración con las existentes, que realcen nuestro potencial mediante los numerosos elementos diferenciales que podemos tener.

Paisaje de Alcalá de Guadaíra desde el Castillo - Foto de Ignacio Jurado Sánchez

Es por lo que abrimos este hilo, como preámbulo de una cadena de artículos donde intentaremos desgranar todas esas ideas que, como ciudadanos y profesionales del sector inmobiliario que somos, nos preocupan. Ojalá sea esto objeto de un debate interactivo y constructivo para todo aquel con las mismas inquietudes que nosotros.

Y como para saber quiénes somos hay que saber de dónde venimos, en el siguiente artículo de este hilo trataremos el crecimiento histórico de Alcalá de Guadaíra.